La heladería artesanal nacida de Cuervo Café renueva su propuesta con cuatro
incorporaciones de temporada: Banana Split, Caramel Cheesecake, Lima y Fruti
Naranja. Una carta breve que combina clásicos de la heladería argentina, sabores
más lúdicos y elaboraciones propias, con el foco puesto en la calidad de los
ingredientes y el cuidado de cada proceso.
Con la llegada de la primavera, Gaviota Helados presenta una carta primaveral que suma
frescura, color y algunos sabores que remiten a los postres de toda la vida. La heladería
nacida de Cuervo Café, que recientemente inauguró su espacio propio en Palermo Off,
mantiene su filosofía de trabajar con una selección acotada de sabores, elaborados
artesanalmente y con especial atención a las materias primas. Esta temporada, las
novedades son cuatro: Banana Split, Caramel Cheesecake, Lima y Fruti Naranja,
incorporaciones que amplían la propuesta sin perder de vista la identidad de la marca.
La carta de Gaviota es corta por elección. La idea es concentrarse en pocos sabores para
poder trabajar cada uno en profundidad, desde la selección de los ingredientes hasta las
técnicas de elaboración. Esa búsqueda se traduce en procesos que el equipo realiza
internamente, como la producción de pasta de pistacho, el licor de cacao a partir de
nibs, las cáscaras de naranja confitadas y los cucuruchos artesanales, que se
preparan a diario a partir de una receta vegana.
Los clásicos siguen siendo el corazón de la propuesta. La vainilla se elabora con vainas
de Madagascar; el chocolate parte de un licor de cacao de producción propia, con una
intensidad comparable a la de un chocolate al 60%; y el pistacho utiliza una pasta elaborada
por el equipo. El dulce de leche, por su parte, combina dos variedades diferentes: una
aporta el perfume característico y la otra permite que el sabor permanezca más tiempo en la
boca. También están el dulce de leche granizado, el sambayón elaborado con crema,
yemas y oporto, y la tramontana, con dulce de leche estilo colonial y pequeños cereales
bañados en chocolate con leche.
Sobre esa base aparece el costado más lúdico de Gaviota, que esta primavera suma dos
sabores inspirados en el mundo de los postres. El helado de Banana Split recupera una
combinación conocida por todos, con una crema de banana que incorpora dulce de leche y
chocolate. El de Caramel Cheesecake, en cambio, lleva la pastelería al cucurucho con una
base cremosa de queso, caramelo salado y honeycombs, un crocante de caramelo y miel
que aporta textura. Dos propuestas que juegan con sabores familiares, pero trabajados
desde la mirada artesanal de la heladería.
Para los días de más calor, las otras dos novedades llegan en forma de sorbete. El helado
de Lima combina el jugo de la fruta con una infusión de sus cáscaras para lograr un sabor
fresco y bien cítrico, ideal para disfrutar solo o para equilibrar la intensidad de los helados
de crema. El de Fruti Naranja, por su parte, reúne frutillas y frambuesas con cáscaras de
naranja confitadas de elaboración propia. El objetivo es conseguir un sorbete frutal, con
buena intensidad de sabor y una textura que no tiene nada que envidiarle a los helados de
crema.
La carta también conserva un sabor que conecta directamente a Gaviota con sus orígenes:
el de Cold Brew, un helado vegano elaborado con café de Cuervo, chocolate, pasta de
almendras y notas sutiles de vainilla y canela. Una combinación que reúne en un mismo
producto el universo del café de especialidad y el trabajo artesanal con helados.
Con esta renovación, Gaviota vuelve a afirmar su intención de reinterpretar la tradición
heladera argentina sin perder su esencia. Sabores reconocibles, algunos guiños a la
pastelería y opciones más frescas que acompañan el cambio de estación. Todo bajo una
misma idea: que detrás de cada cucharada haya buenos ingredientes, trabajo de
elaboración y técnica al servicio del sabor.
