En Villa Crespo, el universo de Gordo Chanta guarda una experiencia subterránea: un bar de Highballs, clásicos reinterpretados y una búsqueda técnica centrada en productos caseros, fermentaciones y destilaciones propias.
En la esquina de Juan Ramírez de Velasco y Darwin, Gordo Chanta consolidó su identidad alrededor de la pizza, los vinos naturales, los productos de estación y las combinaciones inesperadas. Pero, hace un año y medio, debajo de la pizzería funciona otro mundo: Zona de Producción, un bar que propone una experiencia más íntima y enfocada en la barra.
Pensado desde una estética brutalista, el espacio trabaja con el contraste. Arriba, la energía cálida y social de una pizzería porteña; abajo, una estética más cruda y urbana, marcada por concreto, acero, luces precisas y una barra protagonista. La propuesta evita lo decorativo innecesario y se apoya en una idea clara: construir una experiencia relajada y sin solemnidad, pero con mucho trabajo técnico detrás.
La nueva carta de tragos está en línea con esa búsqueda. Dividida entre Highballs y clásicos reinterpretados, pone el foco en elaboraciones propias, ingredientes de temporada y procesos que conectan la coctelería con la cocina. Los Highballs —tragos simples, refrescantes y precisos— funcionan como una estructura limpia para mostrar sabores nítidos: hielo, gas y destilado.
Detrás de esa simpleza aparente hay fermentaciones, maceraciones, redestilaciones, trabajos con koji, lactofermentos, infusiones y productos desarrollados en casa. El rotavapor ocupa un lugar central en el trabajo: permite destilar a baja temperatura gracias al vacío, conservando aromas frescos y delicados que con otros métodos podrían perderse. Para el equipo, no se trata solo de una herramienta técnica, sino de una forma de ampliar el lenguaje del bar. Cabe destacar que se trata del único rotavapor que funciona exclusivamente para un solo bar en Buenos Aires. Un elemento que sirve para explotar al máximo la creatividad del equipo del barcito brutalista, el nombre que se ganó Zona de Producción.
Entre los ingredientes que aparecen en la carta hay pera, manzana, frambuesa, kombu, pepino lactofermentado, tomate, albahaca, malta y pimienta de Sichuan. Algunos Highballs destacados son el de tomate, albahaca y malta, inspirado en los sabores de la pizza; el de frambuesa, pimienta de Sichuan y vinagre de vino blanco, que combina fruta, acidez y especia; y el de pera Williams, kombu y pepino, de perfil más fresco y elegante.
La sección de clásicos, por su parte, propone cócteles reconocibles construidos desde procesos propios: vermouths, licores y destilados desarrollados en el bar, además de guiños a la coctelería porteña histórica y a figuras como Santiago “Pichín” Policastro.
Zona de Producción dialoga armónicamente con Gordo Chanta. Es su cara más experimental: una segunda propuesta dentro del mismo lugar, pensada tanto para quienes quieren bajar después de cenar como para quienes buscan descubrir un bar escondido en Villa Crespo.